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La Catedral De Santa María Del Fiore, En El Corazón De Florencia

Florencia, es en definitiva, una de las ciudades más importantes para el arte, historia y cultura a nivel mundial.  Su relevancia es tal, que se denomina como la cuna del movimiento artístico del Renacimiento. Por si fuera poco, en 1982, su centro histórico fue nombrado Patrimonio de la Humanidad. Su riqueza cultural, es en gran parte, resultado de la dinastía Medici, quien llevó está ciudad a la abundancia y a una destacada búsqueda artística.  La historia de la sociedad, no sería la misma sin la existencia de esta gran región.

Asimismo, mencionar que sólo vale la pena visitar una edificación o museo en esta ciudad, sería un gran error. Aunque Florencia se encuentra repleto de lugares por visitar,  La Catedral de Santa María del Fiore es un destino que captura el atención de todos. Éste referente de la la artística región, posee suma belleza e impresionante legado histórico en ella.

Cattedrale di Santa Maria dei Fiore

La extraordinaria iglesia fue diseñada en 1296, por Arnolfo di Cambio. La construcción de la catedral fue planeada sobre las ruinas de la antigua iglesia de Santa Reparata. Ésta era muy importante, ya que era la primera catedral Florentina. Adicionalmente, la reconstrucción pretendía hacerla una de las iglesias más grandes y destacadas, que pudiera competir con las regiones toscanas de Siena y Pisa. Cuando esta se termino de construir, logró su cometido de ser la de mayor tamaño. Aunque actualmente no es la más espaciosa, se encuentra entre la más grandes, además de ser impresionante por su rica ornamentación. Su capacidad es hasta para 30,000 personas.

La compleja edificación, tardaría en llegar a su fin debido a la magnitud del proyecto, con periodos intermitentes de trabajo y abandono. Igualmente esta se vería afectada por factores como la muerte de Arnolfo o la peste negra La construcción se concluiría bajo el trabajo de muchas generaciones, hasta el año de 1418.

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La cúpula de la catedral: 45.5 metros de ancho.

Aunque actualmente la construcción de la cúpula resultará algo más sencillo, para el siglo XV éste era de suma complejidad. Incluso, se narra que un arquitecto desconocido de la época, propuso llenar catedral de tierra, para así poder construir la cúpula sobre la misma. Al cuestionarse como vaciarían la iglesia de tierra, se recomendó mezclarla con monedas, para que eventualmente los pobres la vaciarán.

La responsabilidad de construcción fue decidido mediante un concurso. Los principales competidores eran  Lorenzo Ghiberti  y  Filippo Brunelleschi. Brunelleschi, apoyado por Donatello y Nanni di Banco, mostraron un modelo de madera y ladrillo. Él presentó su modelo incompleto de manera intencional, asegurando su control sobre la compleja construcción. Finalmente, el proyecto fue asignado a ambos, creando discordia entre los responsables. Brunelleschi fingió estar enfermó, dejando a cargo el proyecto a Ghiberti, que con el tiempo, reconoció la complejidad para finalizarlo y renunciando. Al no haber quien lo concluyera, Brunelleschi retomó el proyecto.

La construcción de la cúpula terminó en 1436, siendo requerido uso de gran avances arquitectónicos y de albañilería. Esta parte de la iglesia pesa 37.000 toneladas métricas, además de contar con más de 4 millones de ladrillos. La construcción de la cúpula desde la superficie, requirió izar pesados materiales a gran altura.  Éstas fueron destacadas innovaciones de la época, aportadas por Brunelleschi.

La Fachada de Emilio De Fabris

El diseño original de la fachada es de Arnolfo di Cambio, y suele confundirse con trabajos de Giotto. Asimismo, se llegó a realizar el intento de una primera fachada, llevada a cabo por varios artistas. Esta sólo se terminó en la parte baja y el resto fue abandonada. La inconclusa fachada fue demolida por Bernardo Buontalenti, bajo la orden de  Francisco I de Médicis. Aparentemente, el diseño de la fachada no era parte de las muestras estéticas renacentistas. La responsabilidad de ésta se trató de otorgar mediante un concurso, pero fracasó luego de un notorio escándalo de corrupción. Esto hizo que la parte externa de la iglesia se mantuviera descubierta hasta el siglo XIX.

Hasta 1864 se volvió a realizar un concurso para saber quien se encargaría del diseño exterior de la catedral. El ganador, Emilio De Fabris, comenzó la labor en 1876 y concluyó la misma en 1887. La fachada es de estilo neogótico, fue trabajada en marmol blanco, verde y rosa. Su creador logró dar armonía y unidad entre la catedral, el campanario de Giotto y el baptisterio. La fachada completa fue dedicada a la patrona de la misma iglesia, María, madre de Cristo. Finalmente, las reconocidas puertas de bronce fueron agregadas en 1903. Los tímpanos de las mismas fueron diseñadas por  Niccoló Barabino y poseen fragmentos de la vida de la Virgen.

Ciertamente, La Catedral De Santa María Del Fiore es el fruto del arduo trabajo de múltiples generaciones. Además de ser un gran símbolo histórico florentino e italiano, es una representación del esfuerzo artístico unido por concluir un mismo objetivo: una compleja y hermosa edificación.

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Autor: First Class

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