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A bike funeral for a car: entrevista a Betsabeé Romero

Lentamente, un grupo de bicicletas va cargando en sus “hombros” un “cuerpo muerto” a lo largo de las estrechas calles de Paris. No se trata de cualquier carro, un Jaguar para ser exactos – símbolo de velocidad, poder y opulencia- que va hacia su descanso final justo enfrente de Le Grand Palais a un lado de la Campos Elíseos, Paris.

Está invitación a bajarle el ritmo a un mundo y humanidad obsesionados con la velocidad y el individualismo, es una obra de arte instalada por la artista mexicana Betsabeé Romero, reconocida por sus trabajos con coches y su comprometido activismo social.

Aquí Romero celebra -y hasta el 7 de abril- la edición 2019 del Art Paris especialmente dedicado a las mujeres y a Latinoamérica.



¿Qué quieres expresar con tu montaje de bicicletas y carros de lujo?

Este funeral de bicicletas llevando al automóvil individual sobre sus hombros a su última morada tiene que ver con el auto como vehículo de la modernidad, de la era del petróleo, del consumismo y del individualismo como valores fundamentales.

Somos seres en movimiento constante, tanto real como virtualmente y nuestros trayectos nos definen, pero también definen la vida o lo que queda de ella en las grandes ciudades.

Se requiere de una nueva manera de concebir el movimiento, una nueva actitud tanto hacia la energía que consumimos, como hacia la idea de que cada movimiento individual afecta la posibilidad de movimiento de los otros.

El respeto al derecho de movimiento ajeno es La Paz, cambiando la frase de Benito Juárez.

Este año “Art Paris” se enfoca en las mujeres artistas y en Latinoamérica. ¿Dos temas necesarios?

Celebrar a las mujeres y a los artistas latinoamericanos es oportuno y necesario, pues a pesar de ser un continente de grandes mujeres que han sido parte de la historia del arte , de la literatura  y de la política, es un continente donde los niveles de violencia hacia las mujeres no cede, es hoy por hoy, la zona más letal para las mujeres fuera de una zona de guerra. Hacen falta muchos esfuerzos en común para eso.

En el 2016 fuiste invitada a Le Grand Palais a hablar sobre las mujeres artistas mexicanas. Ahí explicaste que las 3 principales pintoras de principios del siglo XX existieron a la sombra de sus maridos artistas.

Así es.Grandes artistas mujeres de México y el mundo han crecido, pero también han sido escondidas por una historia del arte hecha por hombres y para hombres. Y aún así algunas lograron visibilizarse a través del éxito de sus maridos, cuando eran ellas muchas veces quienes impulsaron a los mismos.

Desde los 70 con el surgimiento de los movimientos feministas las cosas empezaron a cambiar en el mundo. El porcentaje de exposiciones de mujeres puede llegar a un 40% de las exposiciones anuales en Lóndres o en Francia, en México, sin embargo, este porcentaje no llega ni al 15 % en general y la cotización de mujeres artistas contemporáneas está mucho más abajo que la de los hombres a pesar de contar con museos, colecciones y galerías que son parte del mainstream internacional.

¿Consideras que existe una mirada femenina al arte?

Yo no creo que exista una mirada femenina o más bien creo que ésta no es exclusiva de las artistas mujeres, yo he aprendido muchísimo de la feminidad de algunos hombres.
Sin embargo, creo que las mujeres culturalmente estamos menos presionadas por la necesidad de obtener un éxito monetario. Creo que eso permite que algunas mujeres artistas luchen y busquen metas más alla del mercado y más cercanas a otros públicos o problemáticas que en el mercado del arte no tienen ningún interés. Este tipo de proyectos pueden ser ejemplo de otra aproximación al desarrollo social y  ahí encuentro qué hay más mujeres que hombres, aunque no es necesariamente una cuestión de género.

Hoy tu eres una de las artistas latinoamericanas del Art Paris 2019. También eres exhibida en las calles de Washington D.C. y tu huella internacional sigue creciendo. ¿Cómo es que el arte mexicano puede contribuir a construir una imagen más contemporánea y con vistas a futuro de México?

Creo que el arte y sobre todo la educación artística, el contacto continuo y formativo con alguna expresión artística puede darle sentido a la vida de alguien que no tiene de dónde asirse para salir adelante.

Me doy cuenta que uno puede significar una luz al final de un tunel, pero es sólo el principio de un largo proceso de transformación en un país donde se han roto tantos valores y donde se ha sufrido tanta violencia, injusticia e impunidad. Retejer lazos entre las personas es una tarea larga y profunda. Creo firmemente en los proyectos de arte en las comunidades más lastimadas, pero tienen que ser sinceros, generosos y a largo plazo.

¿Cuál sería la solución ?
Arte y educación, siempre.
Educación con arte siempre.

¿Tu crees que el arte puede contribuir a una mejor equidad de género en el mundo?
Creo que el arte reproduce los sistemas de relación que existen en todos los demás modos de producción, distribución y consumo de bienes, ya sean simbólicos o materiales. Es por eso que casi no hay compositoras, ni directoras sinfónicas mujeres y desgraciadamente el arte tampoco es un ejemplo de equidad.
Sin embargo, el arte puede ser un detonador muy importante de procesos de recuperación de identidad y reconciliación social e histórica muy importante.
El arte hay que sembrarlo con paciencia y afecto. Sólo así se podrá  recuperar y dignificar la memoria colectiva dañada desde lo más íntimo.

¿Eres feminista?
Mi preocupación por las mujeres es parte de muchas otras preocupaciones relacionadas con la desigualdad y la injusticia en el mundo.
No creo que sólo las mujeres deberíamos de estar preocupadas por nuestros problemas, ni es la única causa con la que me identifico como persona que lucha. Me gusta saber que las mujeres nos ocupamos de temas que van más allá de nuestra individualidad, de nuestros afectos y de nuestros cuerpos.   Me interesa ser una mano en el hombro en la cicatrización de las heridas mas profundas que ha dejado la violencia.

Autor: First Class

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